Villanovilla, es la única población del valle de la Garcipollera que continúa habitado.

Se trata del único pueblo habitado de todo el Valle de la Garcipollera. En la actualidad viven aquí unos diez vecinos. Accederemos a él desde la pista que une Castiello de Jaca con la ermita de Santa María de Iguacel.  

El lugar aparece documentado por primera vez en el año 1028. Más tarde, en 1188 la población fue motivo de trueque entre el rey Alfonso II, que la entregó al Monasterio de Santa Cruz de la Serós, a cambio de Aísa y Villanúa. Tras un periodo de señorío nobiliario recupera la condición de realengo a finales del siglo XIV, cuando Martín I la incorpora a la ciudad de Jaca.

La iglesia de Santa Eulalia es un sencillo edificio en pésimo estado de conservación, edificado en el siglo XVIII sobre un primitivo templo románico del que tan sólo se conserva el ábside. De planta rectangular, presenta una sola nave, con capillas a ambos lados, cubierta mediante bóvedas de cañón con lunetos. El altar mayor está decorado con un retablo barroco. En la Catedral de Jaca