La torre del reloj de Jaca, ha sido utilizada como cárcel varias veces a lo largo de la historia.

La Torre del Reloj, también conocida como la Torre de la Cárcel o del Merino, fue construida en el año 1445 en el mismo solar que había ocupado hasta entonces el palacio de la monarquía aragonesa, destruido en el gran incendio que asoló la ciudad en el año 1395. Esta torre gótica se edificó como solución provisional a la destrucción de las dependencias carcelarias de la Catedral de San Pedro.

Ya una vez reconstruida la cárcel de la Catedral, la torre pierde su función principal pasando a convertirse en la Torre del Merino, recaudador de impuestos oficial y representante del rey en la ciudad. Después de  pasar por las manos de varias familias nobles jacetanas, la torre es adquirida por el Concejo de Jaca (ayuntamiento) en el año 1599, para convertirla nuevamente en dependencia carcelarias.

Con la intención de no depender del horario que dicta la catedral, el Concejo decide instalar en la parte más alta de la torre un reloj, así como tres campanas que a partir de ese momento marcan los ritmos de la població