El ayuntamiento de Jaca, fue edificado durante el siglo XVI en estilo renacentista.

El Decúmano atravesaba de Este a Oeste la ciudad, y era sin duda el centro neurálgico en torno al cual giraba la vida en la vieja ciudad amurallada. En torno a él, se fue modelando poco a poco el urbanismo medieval, llegando hasta nuestros días sin perder un ápice de importancia. Este antiguo vial, conocido en la actualidad como calle Mayor, sigue siendo la principal arteria comercial de la ciudad, y si paseamos por ella, justo en medio de la Ruta Modernista, nos encontraremos con el edificio del ayuntamiento. En el año 1486, y ante las nuevas necesidades de la ciudad el Concejo decide comprar un solar con la intención de construir las denominadas Casas del Concejo. En el lugar elegido hace más de quinientos años encontramos actualmente el ayuntamiento. A partir del año 1544, en plena expansión renacentista, se reordena todo el complejo, contratando para ello a varios canteros vascos que se encargan de la edificación el actual edificio.

La fachada, originalmente abetunada, es una excelente muestra del plateresco aragonés, donde destacan los zócalos, el arco semicircular junto al escudo de la ciudad. En el segundo cuerpo aparecen cinco ventanas arquitrabadas, en cuyos frontales encontramos las barras de Aragón. En la planta superior, más moderna, aparece una galería de arquería tradicional aragonesa. A mediados de la primera década del actual siglo XXI se limpió la fachada, dejando a la vista la piedra original, devolviendo de este modo todo el esplendor que merece esta construcción renacentista.

En su interior se guardan varias joyas del arte aragonés, como las campanas de la Torre del Reloj, unas mazas de desfile del siglo XVI o el libro de la cadena, transcripción realizada en el siglo XIII del fuero otorgado por Sancho Ramírez a Jaca en 1077 y considerado el origen del Derecho aragonés.

 

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