San Juan de Plan, en el Valle de Bielsa. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

En pleno valle de Chistau, a 1.085 metros de altura, San Juan de Plan se alza para ofrecernos las impresionantes vistas que ofrece este maravilloso rincón del Pirineo. San Juan de Plan o San Chuan, como se conoce en la lengua propia de la zona, el Chistabín o Chistabino, se desarrolla en una zona de amplio declive junto al cauce del río Cinqueta.

Su caserío, típicamente pirenaico, se ordena en torno a calles estrechas y cortas que confluyen en la plaza del pueblo, espacio central ornamentado con una fuente de 1897.

Destacan entre sus edificios, el ayuntamiento, ornado con escudo e inscripción de 1575, o la casa abadía, que acoge el Museo Etnológico del Valle de Chistau. La iglesia de San Juan Bautista, de gran solidez y sobriedad constructivas, parece recordarnos su pasado románico en su semicircular ábside, aunque el edificio actual data del siglo XVI, si bien sigue la estética y los cánones medievales en su definición.

También podrá visitar, el curioso que se acerque hasta San Chuan, la ermita de San Mamés, construcción popular del siglo XVIII, o la ermita de la Virgen de Ligüés, obra algo abandonada de orígenes románicos del siglo XII.

Muy cerca del pueblo, a un kilómetro escaso siguiendo el cauce del río hacia su nacimiento, encontramos el famoso puente conocido como Puen Pecadó, llamado así por ser testigo de las reprimendas a los pecadores, lanzados desde sus 50 metros de altura para expiar así sus faltas.

Importantes son sus festividades del Carnaval, que reciben una amplia variedad de visitantes, aunque si por algo es conocido San Juan de Plan es por la llamada fiesta de La Falleta, festividad en honor a San Juan y por quien se encienden gran cantidad de teas que iluminan la noche en torno a una gran hoguera. Como manda la tradición, esa noche hay que limpiar todo aquello que nos atormenta, sanando tanto exterior como interiormente. Con todo ello no queda por más que recomendar la vivencia de la tradición in situ, con la agradable hospitalidad de sus vecinos.

 

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