Abizanda, en Biello Sobrarbe. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Un caserío robusto, de calles intrincadas y de aspecto quebrado, parece rozar el cielo sobre el promontorio prepirenaico que da asiento a la localidad sobrarbense de Abizanda. Allí, a 633 metros de altura, se instala este encantador pueblo pirenaico, justo después de traspasar las estribaciones de la sierra de Arbe, en la orilla derecha del río Cinca y junto al barranco del Río.

Se trata de uno de los municipios más significativos del Valle del Cinca, cuya localización lo convierte en puerta de entrada a uno de los espacios naturales protegidos más sobresalientes del Altoaragón: el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

El perfil abrupto y escarpado del terreno en el que se asienta Abizanda nos da las pistas de su carácter defensivo. Y es que sus orígenes medievales resaltan y se manifiestan en toda su grandeza a través de la emblemática torre que corona su entramado urbano. Se trata de una majestuosa atalaya de 24 metros de altura que se construyó aprovechando los cimientos de una antigua fortaleza musulmana llamada Abinyuyas, origen del actual topónimo del lugar. Es un magnífico ejemplo de la arquitectura militar del primer románico (principios del siglo XI)en tierras altoaragonesas.

También destaca sobremanera su iglesia parroquial de estilo gótico aragonés dedicada a Nuestra Señora de la Asunción; obra del siglo XVI que acoge en su interior las características bóvedas estrelladas, así como un llamativo ábside poligonal que impacta al visitante en su exterior.

El viajero curioso y observador tendrá la ocasión de contemplar algunos inmuebles relevantes del lugar, como casa Salamero, casa Torrocella o casa Carlos, obra del siglo XVI, anteriormente propiedad de los Maza de Lizana, de cuya volumetría destacan la puerta dovelada y la torre adosada a la vivienda. También podrá disfrutar de casa Fumanal, al otro lado del pueblo, en el barrio de La Solanilla, y cuyo escudo reza así: “Armas de los fumanales año 1802. Don Antonio Fumanal”.

En la parte baja de la población encontramos el antiguo pozo árabe, y en el extrarradio, la ermita de San Salvador, que data de los siglos XVII-XVIII, y la de San Victorián, obra románica algo tardía, datable en el siglo XIII, y protagonista de una romería popular que se realiza en enero, más conocida como Fiesta de los Langostos.

Otro de los atractivos que nos ofrece Abizanda se corresponde con la cueva de Vichicanera, donde se han encontrado enterramientos de la