Santaliestra y San Quílez

Santaliestra y San Quílez

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Santaliestra, en el entorno de Graus, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Junto al río Ésera encontramos la localidad de Santaliestra y San Quílez, a una altura de 561 metros y una población de unos 100 habitantes. En el año 1020 se cita esta localidad como “castro de Santaliestra” en la Colección diplomática del monasterio de Obarra.

Su casco urbano presenta una arquitectura popular típica de los pueblos pirenaicos con grandes casonas de piedra, tejados de pizarra, arcos de medio punto, galerías. De entre estas casas destaca casa Blasco, del siglo XVII, con portadas con arcos de medio punto, inscripciones en los dinteles (se puede leer el apellido Blasco en uno de ellos), escudo.

La localidad se divide en tres zonas: una en la que vive el grueso de la población; una segunda que se corresponde con la zona de la iglesia; y una tercera, contemporánea, a lo largo de la carretera. Su iglesia parroquial, levantada en el siglo XVI y con reformas del siglo XVIII, es de planta rectangular, cubierta por bóveda y cabecera recta. Al exterior se levanta una gran torre de planta cuadrada.

En dirección a Benasque, en un alto rocoso encontramos la ermita de la Piedad, una iglesia castrense que formaba parte de un conjunto defensivo del que apenas quedan vestigios. Es un edificio románico realizado en mampostería y sillarejo, de planta rectangular y cabecera semicircular.

En el término de Caballera y de no fácil acceso, encontramos el monasterio románico de San Martín, también conocido como San Martín de Llaguri o Llavori. Fue donado por el rey Sancho Ramírez en el 1068 a la sede de Roda de Isábena. Era filial del monasterio de Santa María de Obarra, y hoy en día se encuentra en ruinas aunque conserva parte de los muros de la iglesia románica y la cripta de tres naves cubierta con bóveda de arista.

Sus fiestas se celebran el 15 de agosto y el 20 de enero en honor a San Sebastián.

 

Por: María Escribano Román