La iglesia de San Cristóbal, en Luzás, combina elementos románicos y lombardos junto con motivos propios de la zona.

En una de las plaza del casco urbano encontramos la parroquial de San Cristóbal, declarada Bien de Interés Cultural, fue construida en el siglo XII aunque en siglos posteriores sufrió modificaciones como la construcción de la torre en el siglo XVI y el añadido de capillas en el XVII. A pesar de estas intervenciones el edificio conserva su fisonomía original. 

El edificio combina elementos propios del románico jaqués con elementos lombardos lo mismo que sucede en el monasterio de Alaón. Realizada en mampostería, cuenta con planta basilical de tres naves cubiertas con bóveda de medio cañón sobre arcos fajones, cabecera con tres ábsides semicirculares cubiertos con bóveda de cuarto de esfera, dos capillas y la torre. Al interior, grandes pilares de sección circular recorren las naves, y cuyos capiteles se adornan con motivos geométricos, vegetales y animales. 

En el muro sur se abre una puerta de arco de medio punto en cuyo tímpano encontramos una cruz de Jerusalén con símbolos e inscripciones alrededor así como figuras de animales y personajes en las impostas. La torre, de planta cuadrada, cuenta con cinco pisos.

Entre Luzás y Lascuarre encontramos la ermita de San Benedicto, del siglo XVIII, un edificio de planta rectangular, cabecera plana con capillas ente los contrafuertes y bóvedas de lunetos. A los pies tiene un coro alto y al exterior una torre de planta cuadrada. Junto a la cabecera tiene adosada la vivienda del ermitaño.
 

Por: María Escribano Román