La ruta más antigua del Pirineo aragonés, abandonada durante años, es hoy una alternativa real cruzando el Pirineo por el Puerto del Palo.

Esta ruta hace ya muchos siglos que prácticamente no se usa. Fue la utilizada por los pioneros de la ruta jacobea durante el siglo X. El paso de Roncesvalles en Navarra recogía a la mayoría de aquellos que llegaban del norte y centro de Francia, mientras que los que lo hacían desde las regiones mediterráneas, llegaban en su mayoría hasta el Valle del Aspe y cruzaban el Pirineo central atravesando el Puerto de Palo por la antigua calzada romana, que unía la región francesa del Bearn con Cesaraugusta (Zaragoza). Pronto perdió protagonismo en favor del cómodo paso de Somport, y con el tiempo fue quedando en el olvido.