Junto al fuerte de Santa Elena, en Biescas, encontramos un dolmen y un paseo adaptado a personas con movilidad reducida.

El paso desde Biescas al Valle de Tena se realiza atravesando las sierras de Telera y Tendeñera, por un congosto excavado durante siglos por el río Gállego conocido como Santa Elena. Aquí nos encontramos con un magnífico conjunto compuesto por una ermita, una fuente, restos prehistóricos y un fuerte defensivo. Tras cruzar un segundo puente, el camino se estrecha mientras nos introducimos en el bosque a la sombra de pinos, chopos, abedules…, para adentrarnos en la planicie de Santa Engracia, donde a unos 300 metros nos encontraremos con los restos megalíticos.

Históricamente hubo dos dólmenes en este lugar, evidenciando la existencia de una cultura megalítica hacia el final del neolítico y el principio de la edad de bronce. Estos fueron excavados en 1934, y en su interior se halló un colgante de